Educar en el asombro: Descubre el poder de la educación transformadora

En el mundo actual, la educación se ha convertido en un tema de gran relevancia. Los métodos tradicionales ya no son suficientes para preparar a los estudiantes para enfrentar los retos del siglo XXI. Es necesario buscar nuevas formas de enseñar que promuevan la creatividad, el pensamiento crítico y el aprendizaje significativo.

Exploraremos la importancia de educar en el asombro. Descubriremos cómo esta metodología puede transformar la manera en que los estudiantes aprenden y cómo los docentes enseñan. Analizaremos las características principales de la educación transformadora y cómo se puede implementar en el aula. También veremos ejemplos concretos de actividades y recursos que fomentan el asombro en el proceso educativo.

Al leer este artículo, los lectores descubrirán cómo la educación en el asombro puede ser una herramienta poderosa para motivar a los estudiantes y desarrollar su curiosidad innata. Además, aprenderán estrategias prácticas para incorporar esta metodología en su práctica docente. ¡No te lo pierdas!

➡️ Tabla de contenido

Qué es el asombro

El asombro es una emoción que experimentamos cuando nos encontramos con algo nuevo, sorprendente o inesperado. Es una respuesta natural que surge ante la fascinación y la admiración por lo desconocido. En el ámbito de la educación, el asombro juega un papel fundamental, ya que es capaz de despertar la curiosidad y el interés de los estudiantes, motivándolos a explorar y descubrir el mundo que les rodea.

El asombro es un componente clave en la educación transformadora, que busca no solo transmitir conocimientos, sino también formar individuos críticos, reflexivos y capaces de generar cambios positivos en su entorno. A través del asombro, los estudiantes pueden desarrollar habilidades como la creatividad, el pensamiento crítico y la capacidad de resolver problemas de manera innovadora.

En un mundo cada vez más digitalizado y lleno de información, es fundamental despertar el asombro en los estudiantes para que puedan sobresalir y adaptarse a los desafíos del siglo XXI. Esto se logra mediante la creación de experiencias educativas enriquecedoras y significativas, que estimulen la imaginación y promuevan la exploración activa del conocimiento.

Existen diversas estrategias y recursos que los educadores pueden utilizar para fomentar el asombro en el aula. Por ejemplo, se pueden realizar visitas a museos o lugares históricos, organizar experimentos científicos, utilizar tecnologías emergentes como la realidad virtual o invitar a expertos en diferentes campos para que compartan su experiencia y conocimientos con los estudiantes.

Además, es importante brindar a los estudiantes la oportunidad de expresar su asombro y compartir sus descubrimientos con los demás. Esto se puede lograr a través de proyectos de investigación, presentaciones orales o la creación de contenido multimedia. Al hacerlo, los estudiantes no solo consolidan su aprendizaje, sino que también desarrollan habilidades de comunicación y colaboración.

El asombro no solo es beneficioso para los estudiantes, también tiene un impacto positivo en los educadores. Al cultivar el asombro en el aula, los docentes pueden renovar su pasión por enseñar y descubrir nuevas formas de abordar los contenidos curriculares. Además, el asombro puede ayudar a crear un ambiente de aprendizaje más motivador y estimulante, donde tanto los estudiantes como los educadores se sientan inspirados y desafiados.

El asombro es una herramienta poderosa en la educación transformadora. Al despertar la curiosidad y el interés de los estudiantes, el asombro les permite desarrollar habilidades clave para sobresalir en el siglo XXI. Los educadores tienen el desafío de utilizar estrategias y recursos que fomenten el asombro en el aula, creando experiencias educativas enriquecedoras y significativas. Al hacerlo, no solo estarán formando individuos críticos y reflexivos, sino que también estarán contribuyendo a la construcción de un mundo mejor.

La importancia de educar en el asombro

En la sociedad actual, la educación se ha convertido en un tema de vital importancia. Sin embargo, no basta con transmitir conocimientos y habilidades a los estudiantes, también es fundamental despertar en ellos el asombro. ¿Pero qué significa educar en el asombro?

Educamos en el asombro cuando logramos captar la atención de nuestros estudiantes, despertar su curiosidad y motivarlos a explorar y descubrir el mundo que les rodea. Es un enfoque pedagógico que busca generar un impacto profundo en el aprendizaje y desarrollo personal de los estudiantes.

El asombro es una emoción que nos impulsa a explorar, cuestionar y aprender. Cuando nos maravillamos ante algo, estamos abiertos a nuevas experiencias y conocimientos. Además, el asombro fomenta la creatividad, la imaginación y el pensamiento crítico.

Un ejemplo concreto de educar en el asombro es utilizar experimentos científicos en el aula. Al realizar un experimento, los estudiantes se enfrentan a situaciones nuevas y desconocidas, lo que despierta su curiosidad y asombro. A medida que observan los resultados, formulan preguntas, generan hipótesis y reflexionan sobre los fenómenos que están presenciando. De esta manera, se involucran activamente en su propio aprendizaje y desarrollan habilidades científicas.

Beneficios de educar en el asombro

Educar en el asombro tiene numerosos beneficios tanto para los estudiantes como para los docentes. Algunos de estos beneficios son:

  • Mayor motivación: Cuando los estudiantes experimentan el asombro, se sienten motivados y comprometidos con su proceso de aprendizaje. Su curiosidad se despierta y están dispuestos a explorar y descubrir nuevas ideas.
  • Desarrollo de habilidades emocionales: El asombro también desarrolla habilidades emocionales en los estudiantes, como la empatía, la gratitud y la apreciación por el mundo que les rodea.
  • Pensamiento crítico y creativo: Al enfrentarse a situaciones asombrosas, los estudiantes deben analizar, reflexionar y generar nuevas ideas. Esto estimula su pensamiento crítico y creativo, habilidades fundamentales en el mundo actual.
  • Conexiones significativas: El asombro crea conexiones significativas entre los estudiantes y los contenidos de aprendizaje. Al experimentar el asombro, los estudiantes se involucran emocionalmente con el tema y lo relacionan con sus propias vidas.

Para educar en el asombro, es importante fomentar un ambiente de respeto, confianza y curiosidad en el aula. Los docentes pueden utilizar diferentes estrategias, como realizar actividades prácticas, utilizar recursos visuales y audiovisuales, contar historias inspiradoras y fomentar la participación activa de los estudiantes.

Educar en el asombro es una poderosa herramienta pedagógica que transforma la experiencia de aprendizaje de los estudiantes. Al despertar su curiosidad y motivación, se promueve un aprendizaje activo y significativo. Además, el asombro desarrolla habilidades emocionales, pensamiento crítico y creativo, y promueve conexiones significativas con los contenidos de aprendizaje. Como docentes, debemos aprovechar el poder del asombro para transformar la educación y preparar a nuestros estudiantes para el mundo del mañana.

Estrategias para despertar el asombro en los estudiantes

Despertar el asombro en los estudiantes es un objetivo fundamental de la educación transformadora. Mediante el uso de estrategias adecuadas, los docentes pueden fomentar la curiosidad y la admiración por el conocimiento en sus alumnos.

1. Utilizar preguntas poderosas

Las preguntas abiertas y reflexivas son una excelente forma de estimular el pensamiento crítico y la creatividad de los estudiantes. En lugar de dar respuestas directas, los docentes pueden plantear cuestionamientos que desafíen la forma en que los estudiantes ven el mundo. Por ejemplo, en lugar de preguntar "¿Cuál es la capital de Francia?", se podría preguntar "¿Qué factores influyen en la elección de una capital y cómo podríamos cambiar esa elección?".

2. Fomentar la experimentación y la exploración

Proporcionar a los estudiantes la oportunidad de experimentar y explorar es una forma efectiva de despertar su asombro. Esto puede incluir actividades prácticas, excursiones al aire libre, laboratorios científicos o proyectos de investigación. Al permitirles descubrir y aprender por sí mismos, los estudiantes desarrollan una mayor apreciación por el mundo que los rodea y se involucran activamente en el proceso de aprendizaje.

3. Incorporar tecnología y recursos multimedia

La tecnología y los recursos multimedia pueden ser herramientas poderosas para despertar el asombro en los estudiantes. Los videos, las imágenes interactivas y las simulaciones pueden hacer que los conceptos abstractos sean más tangibles y accesibles. Por ejemplo, en una clase de biología, se puede utilizar un video que muestre cómo se produce la división celular, lo cual puede resultar fascinante para los estudiantes y despertar su interés en el tema.

4. Fomentar el pensamiento crítico

El pensamiento crítico es esencial para despertar el asombro en los estudiantes. Los docentes pueden fomentar este tipo de pensamiento al animar a los estudiantes a cuestionar, analizar y evaluar la información que reciben. Esto implica ayudar a los estudiantes a desarrollar habilidades de investigación, a formular argumentos sólidos y a considerar diferentes perspectivas. Al fomentar el pensamiento crítico, los docentes empoderan a los estudiantes para que se conviertan en aprendices autónomos y reflexivos.

5. Promover el aprendizaje basado en proyectos

El aprendizaje basado en proyectos es una metodología que permite a los estudiantes aplicar lo que han aprendido en situaciones reales y significativas. Al enfrentarse a desafíos y problemas reales, los estudiantes se sienten motivados y comprometidos con el proceso de aprendizaje. Además, el aprendizaje basado en proyectos fomenta la colaboración, el razonamiento crítico y la resolución de problemas, habilidades esenciales para el siglo XXI.

Despertar el asombro en los estudiantes es esencial para una educación transformadora. Mediante el uso de estrategias como las preguntas poderosas, la experimentación, el uso de tecnología, el fomento del pensamiento crítico y el aprendizaje basado en proyectos, los docentes pueden cultivar la curiosidad y la admiración por el conocimiento en sus alumnos. Al hacerlo, se crea un entorno de aprendizaje enriquecedor y estimulante que prepara a los estudiantes para enfrentar los desafíos del mundo real.

El papel del docente en la educación transformadora

En la educación transformadora, el papel del docente es fundamental. El docente no solo transmite conocimientos, sino que también se convierte en un guía, un facilitador y un motivador para sus estudiantes. Su objetivo principal es despertar el asombro y la curiosidad en los alumnos, fomentando así un aprendizaje significativo y duradero.

Para lograr esto, el docente debe crear un ambiente de enseñanza que promueva la exploración, la experimentación y la creatividad. Es importante que los estudiantes se sientan seguros y libres para expresar sus ideas, hacer preguntas y buscar respuestas por sí mismos. El docente debe ser un modelo a seguir, demostrando entusiasmo, pasión y compromiso por el aprendizaje.

Una de las herramientas más poderosas que un docente puede utilizar en la educación transformadora es el uso de preguntas abiertas y provocativas. Estas preguntas desafían a los estudiantes a pensar de manera crítica, a cuestionar lo establecido y a encontrar soluciones innovadoras. Por ejemplo, en lugar de preguntar "¿Cuál es la capital de Francia?", el docente podría preguntar "¿Cómo crees que sería el mundo si no existieran las fronteras entre países?". Esta pregunta abre un espacio para el debate y la reflexión, fomentando así un pensamiento más profundo y creativo.

Otro aspecto clave en la educación transformadora es la integración de la tecnología en el aula. La tecnología puede ser una herramienta poderosa para ampliar las oportunidades de aprendizaje, conectar a los estudiantes con el mundo y promover la colaboración y el trabajo en equipo. Por ejemplo, los docentes pueden utilizar plataformas en línea para que los estudiantes publiquen sus proyectos, compartan ideas y reciban retroalimentación de sus compañeros y de otros expertos en la materia.

Es importante destacar que la educación transformadora no se limita al aula. Los docentes pueden aprovechar recursos y experiencias externas para enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por ejemplo, pueden organizar visitas a museos, empresas o instituciones científicas, o invitar a expertos en diferentes campos para que compartan sus conocimientos y experiencias con los estudiantes. Estas experiencias prácticas y reales ayudan a los estudiantes a conectar los conceptos teóricos con la vida cotidiana, promoviendo así un aprendizaje más significativo y aplicable.

El docente desempeña un papel fundamental en la educación transformadora. Su tarea va más allá de transmitir conocimientos, ya que debe motivar, guiar y despertar el asombro en sus estudiantes. Para lograr esto, es importante crear un ambiente de enseñanza estimulante, utilizar preguntas provocativas, integrar la tecnología y aprovechar recursos externos. De esta manera, se promueve un aprendizaje significativo y duradero que prepara a los estudiantes para enfrentar los desafíos del mundo real.

El impacto del asombro en el aprendizaje

El asombro es una emoción poderosa que puede tener un impacto significativo en el aprendizaje. Cuando nos encontramos con algo nuevo, inesperado o extraordinario, nuestro cerebro se activa y se abre a la posibilidad de aprender y descubrir. Es una reacción natural que nos impulsa a querer saber más, a investigar y a explorar. En el ámbito de la educación, el asombro puede ser una herramienta poderosa para motivar a los estudiantes y potenciar su desarrollo cognitivo, emocional y social.

El asombro despierta la curiosidad, fomenta la creatividad y promueve la búsqueda de respuestas. Cuando nos encontramos ante algo que nos sorprende, nuestro cerebro se activa y se estimula la liberación de dopamina, un neurotransmisor relacionado con el placer y la recompensa. Esto nos impulsa a seguir aprendiendo y explorando, lo que a su vez fortalece las conexiones neuronales y facilita la adquisición de nuevos conocimientos.

En el aula, el asombro puede ser utilizado como una estrategia pedagógica para captar la atención de los estudiantes y generar un ambiente propicio para el aprendizaje. Al presentarles situaciones o experiencias que despierten su asombro, los docentes pueden lograr que los estudiantes se involucren activamente en el proceso de aprendizaje y desarrollen habilidades como la observación, el análisis crítico y la resolución de problemas.

Un ejemplo concreto de cómo se puede utilizar el asombro en el aula es a través de la presentación de experimentos científicos o demostraciones sorprendentes. Por ejemplo, al mostrar a los estudiantes cómo se puede encender fuego sin utilizar una llama o cómo se puede hacer levitar un objeto, se les despierta la curiosidad y se les motiva a querer entender el fenómeno detrás de esas experiencias. Esto no solo les permite aprender conceptos científicos, sino que también les enseña a cuestionar y a buscar respuestas por sí mismos.

Además del impacto en el aprendizaje, el asombro también puede tener beneficios emocionales y sociales. Cuando nos encontramos con algo asombroso, experimentamos una sensación de admiración y asombro que puede generar un sentido de conexión y pertenencia con el mundo que nos rodea. Esto puede fomentar la empatía, la apreciación por la belleza y la naturaleza, y promover actitudes positivas como la gratitud y la humildad.

Para aprovechar al máximo el poder del asombro en la educación, es importante que los docentes diseñen experiencias de aprendizaje que sean significativas, relevantes y desafiantes. Además, es fundamental fomentar un ambiente de confianza y respeto en el aula, donde los estudiantes se sientan seguros para expresar su asombro, hacer preguntas y explorar diferentes perspectivas.

El asombro es una emoción poderosa que puede tener un impacto significativo en el aprendizaje. Al despertar la curiosidad, fomentar la creatividad y promover la búsqueda de respuestas, el asombro puede motivar a los estudiantes y potenciar su desarrollo cognitivo, emocional y social. Al utilizar el asombro como estrategia pedagógica, los docentes pueden captar la atención de los estudiantes y generar un ambiente propicio para el aprendizaje. Para aprovechar al máximo el poder del asombro en la educación, es importante diseñar experiencias de aprendizaje significativas y fomentar un ambiente de confianza y respeto en el aula.

Beneficios de una educación basada en el asombro

Una educación basada en el asombro tiene numerosos beneficios tanto para los estudiantes como para los docentes. Fomentar el asombro en el aula puede despertar la curiosidad, la creatividad y el interés por aprender en los estudiantes. Además, permite a los docentes diseñar experiencias de aprendizaje más significativas y memorables.

1. Estimula la curiosidad: Al introducir conceptos nuevos de manera sorprendente o presentar situaciones inusuales, se despierta la curiosidad de los estudiantes. Esto los motiva a explorar y buscar respuestas, lo que facilita el proceso de aprendizaje.

2. Promueve la creatividad: El asombro estimula la imaginación y el pensamiento creativo. Al enfrentarse a situaciones inesperadas o preguntas desafiantes, los estudiantes deben buscar soluciones innovadoras y pensar "fuera de la caja". Esto fomenta la creatividad y el pensamiento crítico.

3. Mejora la retención de información: Las experiencias asombrosas son más memorables. Cuando los estudiantes se sorprenden y emocionan con el aprendizaje, las conexiones neuronales se fortalecen y la información se retiene de manera más efectiva. Esto se traduce en un mayor nivel de comprensión y aplicación de los conocimientos adquiridos.

4. Desarrolla habilidades de resolución de problemas: El asombro desafía a los estudiantes a encontrar soluciones a problemas complejos. Al enfrentarse a situaciones desconocidas, deben utilizar su creatividad y habilidades de razonamiento para resolverlos. Esto promueve el pensamiento crítico y el desarrollo de habilidades de resolución de problemas.

5. Fomenta la motivación intrínseca: Cuando los estudiantes se sorprenden y disfrutan del proceso de aprendizaje, su motivación intrínseca se potencia. No necesitan estímulos externos para querer aprender, ya que encuentran placer en descubrir y comprender el mundo que los rodea.

6. Establece conexiones emocionales: El asombro genera emociones positivas y establece conexiones emocionales con el contenido del aprendizaje. Estas conexiones emocionales ayudan a los estudiantes a recordar y comprender mejor la información, ya que se relaciona con sus propias experiencias y emociones.

7. Mejora la relación alumno-docente: Cuando los docentes utilizan el asombro como herramienta educativa, establecen una relación más cercana y significativa con sus estudiantes. El asombro les permite compartir momentos de descubrimiento y aprendizaje juntos, lo que fortalece el vínculo entre ambos.

Una educación basada en el asombro ofrece numerosos beneficios para los estudiantes, como estimular la curiosidad, promover la creatividad, mejorar la retención de información y desarrollar habilidades de resolución de problemas. También mejora la relación alumno-docente y fomenta la motivación intrínseca. Los docentes pueden aprovechar el asombro como una poderosa herramienta para transformar la experiencia educativa y lograr un aprendizaje más significativo y memorable.

Cómo fomentar el asombro en el aula

En un mundo cada vez más tecnológico y globalizado, la educación se enfrenta al reto de adaptarse a las necesidades y demandas de una sociedad en constante cambio. En este contexto, fomentar el asombro en el aula se ha convertido en una herramienta poderosa para lograr una educación transformadora.

El asombro es una emoción que surge cuando nos encontramos con algo nuevo, sorprendente o desconocido. Es una chispa que enciende la curiosidad y el deseo de explorar y aprender. En el ámbito educativo, el asombro se puede utilizar como un recurso pedagógico para despertar el interés de los estudiantes y motivarlos a profundizar en los contenidos.

Pero, ¿cómo se puede fomentar el asombro en el aula? Aquí te presento algunas estrategias:

1. Utilizar materiales y recursos sorprendentes

La elección de materiales y recursos que generen sorpresa y asombro es fundamental para captar la atención de los estudiantes. Por ejemplo, se pueden utilizar experimentos científicos, demostraciones prácticas o incluso objetos cotidianos que muestren propiedades inesperadas. Estos recursos ayudarán a despertar la curiosidad y el interés de los estudiantes, y les animarán a explorar y descubrir más sobre el tema.

2. Plantear preguntas abiertas

Las preguntas abiertas permiten a los estudiantes reflexionar, analizar y encontrar sus propias respuestas. En lugar de darles la información de forma directa, se les plantean dilemas, problemas o situaciones desafiantes que les hagan pensar. Estas preguntas abiertas estimulan el pensamiento crítico y creativo, y generan asombro al descubrir nuevas perspectivas y soluciones.

3. Promover la exploración y la experimentación

La exploración y la experimentación son fundamentales para fomentar el asombro en el aula. Permitir a los estudiantes explorar, descubrir y experimentar por sí mismos les brinda la oportunidad de hacer sus propios descubrimientos y conexiones. Esto les ayuda a desarrollar habilidades de investigación, autonomía y creatividad, y les permite vivir experiencias que generan asombro y aprendizaje significativo.

4. Incorporar tecnología y recursos audiovisuales

La tecnología y los recursos audiovisuales pueden ser aliados poderosos para fomentar el asombro en el aula. La realidad virtual, los videos interactivos, las animaciones y las aplicaciones educativas pueden transportar a los estudiantes a experiencias y entornos sorprendentes. Estos recursos les permiten explorar lugares y fenómenos inaccesibles en el aula, despertando su curiosidad y generando asombro.

Fomentar el asombro en el aula es una estrategia efectiva para lograr una educación transformadora. Utilizando materiales y recursos sorprendentes, planteando preguntas abiertas, promoviendo la exploración y la experimentación, e incorporando tecnología y recursos audiovisuales, se puede despertar la curiosidad y el interés de los estudiantes, generando un aprendizaje significativo y duradero.

El asombro como motor de cambio educativo

La educación transformadora tiene como objetivo principal despertar la curiosidad y el asombro en los estudiantes. A través del asombro, los alumnos pueden experimentar una conexión profunda con el conocimiento y desarrollar una actitud de aprendizaje constante.

El asombro es una emoción poderosa que nos impulsa a explorar y comprender el mundo que nos rodea. Cuando nos maravillamos ante algo, nuestro cerebro se activa y nos volvemos receptivos a nuevas ideas y experiencias. Por lo tanto, incorporar el asombro en el proceso educativo puede ser una estrategia efectiva para fomentar el pensamiento crítico y la creatividad.

En lugar de simplemente transmitir información de manera pasiva, los educadores pueden utilizar el asombro como una herramienta para involucrar a los estudiantes de manera más activa en el aprendizaje. Por ejemplo, en una clase de ciencias, se puede presentar un experimento sorprendente que despierte el interés y la curiosidad de los alumnos. Esto no solo les ayudará a comprender mejor los conceptos científicos, sino que también les motivará a buscar más información y a desarrollar su propia investigación.

El asombro también puede ser una poderosa herramienta para fomentar la empatía y la comprensión de diferentes culturas y perspectivas. Mediante la exposición a la diversidad y la grandeza del mundo, los estudiantes pueden ampliar sus horizontes y desarrollar una mentalidad global. Esto les permitirá apreciar las diferencias y trabajar de manera colaborativa en un mundo cada vez más interconectado.

Beneficios del asombro en la educación

Integrar el asombro en el proceso educativo tiene numerosos beneficios para los estudiantes:

  • Fomenta la motivación intrínseca: Cuando los estudiantes se sienten asombrados, su motivación proviene de su propio interés y curiosidad, lo que les impulsa a aprender de manera autónoma y persistente.
  • Promueve la creatividad: El asombro estimula la imaginación y el pensamiento divergente, lo que permite a los estudiantes encontrar soluciones innovadoras a problemas complejos.
  • Mejora la retención de información: Las experiencias asombrosas están vinculadas a una mayor retención de información, ya que el cerebro tiende a recordar mejor las cosas que nos sorprenden o impactan emocionalmente.
  • Desarrolla habilidades de pensamiento crítico: El asombro fomenta la reflexión y el cuestionamiento, lo que ayuda a los estudiantes a analizar de manera más profunda y crítica la información que reciben.

Es importante destacar que el asombro no debe ser utilizado como un fin en sí mismo, sino como un medio para promover el aprendizaje significativo. Los educadores deben diseñar experiencias de aprendizaje que permitan a los estudiantes explorar, experimentar y descubrir por sí mismos. Esto les brindará la oportunidad de desarrollar habilidades de investigación, resolución de problemas y toma de decisiones, que son fundamentales para su futuro éxito académico y profesional.

El asombro es una poderosa herramienta educativa que puede motivar, inspirar y transformar a los estudiantes. Al despertar su curiosidad y abrir sus mentes a nuevas posibilidades, se les brinda la oportunidad de convertirse en aprendices de por vida y agentes de cambio en la sociedad.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la educación transformadora?

La educación transformadora es un enfoque pedagógico que busca no solo transmitir conocimientos, sino también fomentar el pensamiento crítico, la creatividad y la conciencia social en los estudiantes.

¿Cuál es la importancia de educar en el asombro?

Educar en el asombro permite despertar la curiosidad y el interés de los estudiantes, fomentando su motivación intrínseca y su amor por el aprendizaje.

¿Cuáles son los beneficios de la educación transformadora?

La educación transformadora promueve el desarrollo integral de los estudiantes, potenciando sus habilidades cognitivas, emocionales y sociales, y preparándolos para enfrentar los desafíos del siglo XXI.

¿Cómo se puede implementar la educación transformadora en el aula?

La educación transformadora se puede implementar a través de metodologías activas, proyectos interdisciplinarios, uso de tecnología educativa y promoviendo la participación activa de los estudiantes en el proceso de aprendizaje.

¿Qué papel juega el docente en la educación transformadora?

El docente es el facilitador del aprendizaje en la educación transformadora, su rol es el de guiar, motivar y acompañar a los estudiantes en su proceso de construcción del conocimiento y desarrollo personal.

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